28 dic 2009

25 de diciembre


Ya van tres. Y duele más que la primera. ¿Cuántas más habrán de pasar? ¿Cinco? ¿Diez? ¿Todas?
Recuerdo una tarde perdida en la distancia remota de la memoria en que dijiste “Santa no existe” y me enseñaste los regalos escondidos en el closet de mamá. Lloré una tarde entera. Recuerdo que botaste el árbol persiguiendo al gato y rompiste los adornos y me echaste la culpa. Yo alegué y nos castigaron a los dos. Fuiste tú quien vomitó en la fuente de ponche por comer tanto pan de pascua y te recuerdo arrancando del coro de la iglesia a mitad del canto. Me pregunto qué habría pasado hoy…
Tres navidades sin ti.
Junto a mí, sólo queda la sombra de la mujer que nunca llegaré a ser. Me haces tanta falta y estas fechas sólo acrecientan el dolor.
…acabo de escuchar tu risa en el patio y nerviosa me asomo a la ventana… sabía que ahí estabas. Sentado en la ausencia.

1 comentario:

  1. Excelente microrrelato. Si te interesa, te recomiendo un sitio ning, se llama Minificciones, de Carolina Fernandez, de Mendoza, Argentina. Te aseguro que engalanarías el sitio y encontrarías perlas muy disfrutables.

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