26 nov. 2009


Te vi,
altivo, esbelto,
distante e incierto.

Y no eras tú.

Te ví,
esquivo, gracioso
cautivo y hermoso.

Y no eras tú.

¿Quién eras?
¿Una imagen, un sueño?
¿O tal vez un alma que vaga sin dueño?

Te ví,
de noche aún,
ajeno y dudé.

Dudé, si,
y en silencio me alejé.

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